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Un virus incorporado en el genoma, ¿Es un virus?


La avispa parásita Cotesia preparándose para depositar sus huevos en la oruga Manduca caterpillar

¿Qué es un virus? Algunos científicos se replantean la pregunta ahora, debido a un trabajo presentado por Donald Stoltz, profesor de microbiología e inmunología en la Universidad Dalhousie en Halifax, Nueva Escocia, Canadá, y James Whitfield, profesor de entomología en la Universidad de Illinois, en el que hablan de las diferentes maneras en las que los virus operan dentro y entre los organismos con los que interactúan, demostrando nuevos tipos de relaciones.

La interacción entre un avispa parásita, una oruga parasitada, y un virus que pasa de una a la otra, ha creado una nueva serie de cuestiones sobre la definición de vírus.

Este análisis se basa en los resultados también recientes de un estudio dirigido desde la Universidad François Rabelais, en Tours, Francia, en el que se ha comprobado que los genes que codifican al virus que ayuda a la avispa a parasitar de manera eficaz a las orugas, existen también en los cromosomas de las avispas. Estos genes, relacionados con los de otros virus conocidos, son una parte indivisible de la herencia genética de las avispas, siendo por ello transmitidos de una generación de avispas a la siguiente.

Lo más asombroso sobre estos virus es que el organismo en cuyo ADN se encuentran incorporados sus genes no es el mismo organismo sobre el que tales genes actuarán. De esta manera, es como si el virus tuviera dos organismos receptores, aunque sin que el virus siga en ninguno de ellos un ciclo de vida completo: El virus beneficia a la avispa y depende de ella para su propia supervivencia, sugiriendo ello un tipo de mutualismo obligado que es poco común en los virus. Además, ninguno de ellos sobreviviría sin la oruga.

Hace más de 40 años que la comunidad científica sabe que algunas especies de avispas parásitas inyectan virus de esta clase en las cavidades corporales de las orugas al mismo tiempo que depositan sus huevos en éstas.

Como estos virus se han convertido en una parte esencial del genoma de las avispas, algunos investigadores han sugerido que no deben seguir siendo considerados como tales. Los estudios futuros que se realicen en la línea de investigación seguida por este reciente análisis podrían ayudar a responder de manera concluyente la cuestión sobre si es correcta la manera de definir a los virus.

La relación estrecha entre varias especies, más conocida con bacterias, no era hasta ahora aplicada a los virus. Pero no podemos olvidar la importante función que muchos de estos minúsculos seres realizan, como la degradación de la celulosa por los rumiantes (son bacterias, hongos y protozoos, no los herbívoros, quienes la realizan), o, en el caso extremo (y de fusión absoluta), los productores de energía por excelencia de los seres vivos eucariotas: las mitocondrias, antiguas bacterias según las teorías actuales.

Así pues, no despreciemos a los seres microscópicos, no olvidemos que los que nos son perjudiciales son una parte ínfima de las especies existentes, y que son, generalmente, mucho más antiguos, y eficientes, que nosotros.

El fósil imposible: Pulpo del Cretácico, con tinta y ventosas


Keuppia levante, una de las nuevas especies descubiertas

Nuevos hallazgos con 95 millones de años, demuestran que el origen de los modernos pulpos es muy anterior a lo que se pensaba. Estos fósiles son muy poco frecuentes, una vez que las posibilidades de que el cuerpo del pulpo, una vez muerto éste, dure lo suficiente como para que fosilice son muy remotas, debido a las características naturales del cuerpo.

Los pulpos, animal bien conocido, no poseen esqueleto interno bien desarrollado, lo que les permite deslizarse por espacios que un vertebrado no podría. Pero esto mismo impide prácticamente la fosilización de su cuerpo, lo que dificulta mucho las investigaciones evolutivas sobre los mismos.

Su cuerpo está compuesto prácticamente en su totalidad por la piel y los músculos, por lo que cuando muere se degrada rápidamente, convirtiéndose en un amasijo gelatinoso del que en tan sólo unos días no quedará absolutamente nada, ya sin contar con los animales carroñeros. De hecho, ninguna de las entre 200 y 300 especies de pulpos que se conocen ha sido encontrada fosilizada. Hasta ahora.

Un grupo de paleontólogos ha identificado recientemente tres nuevas especies de pulpo fósiles, descubiertos en rocas del Cretácico en el Líbano. Las cinco muestras, que se describen en el último número de la revista Palaeontology, tienen 95 millones de años, pero, sorprendentemente, preservan sus ocho patas, con huellas de los músculos y las características filas de ventosas. Incluso en algunas muestras están presentes los rastros de la tinta y de las branquias internas.
Estos son fósiles sensacionales, extraordinariamente bien conservados, afirma Dirk Fuchs de la Universidad Freie de Berlín, autor principal del informe. Pero lo que más sorprendió a los científicos es lo parecidos que son estos fósiles a los ejemplares modernos: Estas cosas tienen 95 millones de años, y sin embargo uno de los fósiles es casi indistinguible de especies vivas.

Esto proporciona importante información evolutiva.
Los parientes más primitivos de los pulpos tenían aletas carnosas a lo largo de sus cuerpos. Los nuevos fósiles están tan bien conservados que se verifica que, al igual que los actuales pulpos, no tenían esas estructuras. Esto empuja los orígenes del pulpo moderno unas decenas de millones de años hacia atrás, y aunque esto es científicamente importante, quizás lo más notable acerca de estos fósiles es que, simplemente, existen.

Ver más en sci-tech.

El oso polar en peligro de extinción


Oso polar: en peligro de extinción por el cambio climático

El oso polar (Ursus aritimus), u oso blanco, se encuentra en peligro de extinción, debido al calentamiento global, que afecta a su ecosistema, una vez que al derretirse antes las zonas en las que caza (hasta 3 semanas antes que hace unas décadas), no consiguen almacenar suficiente grasa corporal para pasar adecuadamente el verano, lo que hace que las hembras sean menos fértiles.

Hay que tener en cuenta que, desde el parto, la hembra pasa meses sin comer y dando de mamar a la cría, lo que justifica la falta de fertilidad si no ha logrado almacenar la grasa necesaria.

Y como estos animales se aparean entre abril y mayo, pero los óvulos no se fertilizan hasta septiembre (implantación diferida), se dan muchos casos de hembras apareadas pero no fertilizadas después, habiendo alcanzado en pocas décadas una disminución de la tasa de natalidad del un 15%.

En la última lista de los 10 principales animales en peligro de extinción debido al cambio climático, publicada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en español aquí), el oso polar ocupa el primer puesto de la lista, e indican que, si el cambio continúa su curso actual, la especie va a desaparecer dentro de 75 años.

Este oso, rey del ártico, es un carnívoro que caza y se alimenta de todo tipo de animales en su entorno, excepto zorros y lobos, y en ocasiones ha llegado a atacar animales domésticos en poblados.

Aunque raramente ha atacado al hombre (y esos casos corresponden casi todos a animales heridos previamente por el hombre mismo), hasta hace unos años su caza masiva, incluso desde barcos y helicópteros, hizo descender tanto su número que pasó a especie en peligro de extinción, por lo que se prohibió su caza.

Pero ahora parece que vuelve a situarse en la misma posición por diferente motivo.

Delfines: Navegación por sónar en estéreo


Los delfines, belugas y cachalotes poseen sónar. Y en duplicado.

Los biólogos hace mucho que saben que los odontocetos, o ballenas con dientes, un grupo que incluye a los cachalotes, belugas y delfines, navegan y cazan utilizando un sónar.

Hasta hace poco, los biólogos creían que el sónar que utilizaban era como un par de faros: funcionaría en la dirección hacia la que estuviese dirigida la cabeza. Pero en 2008, Patrick Moore, del Space and Naval Warfare Systems Command, un centro de investigación de la marina de EE.UU. en San Diego, California, junto con algunos colegas, descubrieron que los delfines mulares pueden barrer por ecolocalización unos 20º hacia cualquiera de los lados sin mover la cabeza, aunque no pudieron determinar cómo lo hacían.

La teoría ahora desarrollada postula que estos animales producen dos sonidos, separados por un ligero intervalo de tiempo, lo que les devolvería frecuencias diferentes para diferentes localizaciones espaciales, debido a las interferencias en las ondas sonoras.

Así, según el biólogo marino Marc Lammers, del Hawaii Institute of Marine Biology de la universidad de Hawaii, Kaneohe , los delfines y sus parientes cercanos podrían utilizar el sonido para navegar dirigiendo su sónar mediante la fusión de dos pulsos conjuntos. Es el equivalente acústico de mover los ojos sin mover la cabeza, indica el biólogo.

Reforzando esta teoría, será publicado un estudio este verano, en Biology Letters. Este estudio, de Lammers y Manuel Castellote, del L'Oceanogràfic aquarium de Valencia, España, demuestra, colocando varios hidrófonos en una piscina con una beluga, que la misma emite dos pulsos de sónar emitidos con menos de un segundo de separación.

Ya los estudios anatómicos habían revelado que los odontocetos tienen dos generadores de sonido o labios fónicos, como los bautizaron, pero no se sabía si los usaban alternativamente o en simultáneo. Ahora ha llegado la respuesta: los usan consecutivamente, lo que les permite ampliar la zona explorada.

Lammers especula también que los delfines desarrollaron esta capacidad de dirigir sus pulsos sónicos como una forma de ampliar su campo de vista acústico: Muchos de los delfines no pueden mover el cuello, dice, y este sentido les podría permitir “mirar” sin tener que reorientar sus cuerpos enteros.

Lee Miller, un experto en biosónar de la University of Southern Denmark, dice también que la orientación del haz puede ser exclusiva de las ballenas dentadas. Los murciélagos, que también utilizan el sónar como orientador, no deberían estar en condiciones de hacerlo, dice, porque sólo tienen un generador de sonido: sus cuerdas vocales.

Ver más en Science.

El pez psicodélico: una nueva especie


Pez psicodélico (Histiophryne psychedelia)

Es una nueva especie de pez, reconocida como tal desde hace unos días, con estos bonitos colores. Su nombre científico es Histiophryne psychedelia, y se ha convertido en el más reciente miembro de la familia de los peces sapo, Antennariidae, pequeños peces con cabeza grande y una antena fina y larga con la punta con aspecto de mosca o insecto, con lo que atraen a sus presas.

Esta especie fue descubierta en el Indico, en el 2008, en la isla de Ambon (Indonesia), y tras el estudio de su ADN en la Universidad de Washington, los científicos concluyeron que se trataba de una nueva especie, y la han bautizado con este rimbombante, aunque apropiado, nombre.

Sus colores son muy llamativos, con rayas concéntricas rojas, blancas y naranjas. Pero su nombre no se debe sólo a ello, sino también a su forma de desplazarse: Llena la boca de agua y la expulsa a chorro por las branquias, consiguiendo así desplazarse.

Hay muchos otros interesantes y hermosos miembros de esta familia, como pueden verificar en frogfish.

Pero, si pretenden ver en acción a este maravilloso pez psicodélico, vean estos vídeos, seguro que les encantan.

Ornitorrinco: el animal más extraño


Algunas de las características especiales del ornitorrinco

El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) es un mamífero. También es ovíparo, pone huevos, pequeños y blandos como los de los reptiles. Tiene pico como los patos, y membranas entre los dedos de las patas delanteras, como las aves acuáticas. No tiene mamas, pero tiene leche, que sale por los poros de la piel de la barriga de la hembra y se escurre por unos canales de donde las crías lo van lamiendo. Y tiene el cuerpo cubierto de pelo.

Además, presenta otras características infrecuentes, como tener un diente mientras es bebé (el diente del huevo, para romper el cascarón), que después se va a transformar en una placa córnea que utilizará para masticar, o sea, el adulto no tiene dientes, realmente. Y su pico es blando, sensible y cubierto de pelos, no como los de las aves. Y su cola es parecida a la de los castores, y también le ayuda a nadar. Y los machos tienen en las patas traseras espolones venenosos, con un veneno bastante semejante al de las cobras. O sea, presenta características claras de mamíferos, de aves y de reptiles. Un verdadero rompecabezas de la naturaleza.

Este animal pertenece al orden de los monotremata (monotremas), junto con el equidna, la única otra especie viva de este orden, que se separó de los demás mamíferos, que no ponen huevos (marsupiales y placentarios), hace ya unos 170 millones de años, cuando aún los dinosaurios se estaban expandiendo.

Vive en Australia, Tasmania, Nueva Guinea, y algunas otras pequeñas islas próximas, junto a corrientes de agua, en la que pasa la mayoría de su tiempo, siendo un gran nadador (puede pasar hasta 5 minutos sin subir a la superficie).

Otra característica especial es que cierra los ojos y los oídos cuando está en el agua, y se sirve de receptores electro-sensoriales que tiene en el pico para detectar los débiles campos eléctricos de las presas bajo el agua, un sexto sentido específico.

Se alimenta de todos los pequeños animales que encuentra: renacuajos, pequeños peces, crustáceos, insectos, gusanos y moluscos. El adulto mide sobre 40 centímetros más la cola (55 a 60 en total), pone dos a tres huevos por puesta, de 2 a 2,5 centímetros, en túneles de hasta 1,80 metros, que cava la hembra, y los huevos eclosionan 10 días después. A continuación, los pequeños serán amamantados durante 4 meses hasta que salgan del nido. Pueden vivir hasta 15 años.

Y si ya era extraño, hace poco acabaron de secuenciar su ADN, y los resultados fueron también, como se suponía que iba a suceder, sorprendentes: Su genoma es una mezcolanza inusitada de reptil, ave y mamífero.

Richard Wilson, director del Centro del Genoma de la Universidad de Washington, y principal autor del estudio, dice que «La mezcla fascinante de trazos en el genoma del ornitorrinco fornece muchos indicadores sobre la función y evolución de todos los genomas de los mamíferos».


Encontraron algunos genes típicamente de aves, y otros de reptiles, e incluso los genes que utiliza para la producción del vitelo de los huevos son muy semejantes a los de algunos peces. Pero la mayoría, cerca del 82%, corresponde, como cabía suponer, a genes típicos de mamíferos.

También sintetizan unos péptidos (pequeñas proteínas) extremadamente eficaces como antibióticos, siendo inmunes a muchos microorganismos patógenos, por lo que están siendo estudiados ahora los genes que codifican estas proteínas, con fines medicinales.

Así como su veneno, tan especial, que produce inflamaciones enormes y un dolor que los analgésicos normales no consiguen mitigar.


Por lo tanto, aún vamos a encontrar cualquier día en las farmacias medicinas provenientes do nuestro amigo. Una caja de sorpresas, este ornitorrinco.

Descubiertos 700 fósiles, incluyendo un mamut, en Los Ángeles


Pelvis del mamut Zed

El Museo de La Brea Tar Pits , dependiente del Museo de Historia Natural de Los Ángeles (California) ha anunciado recientemente el descubrimiento de más de 700 restos fósiles de la última era glacial, hace unos 40.000 años.

Se destaca en estos fósiles el esqueleto casi completo de un enorme mamut, al que han bautizado Zed, que murió con casi 50 años, unos 40 mil años atrás.


Este animal es un mamut columbino, una especie extinguida casi al final de la última era glacial.
Aunque La Brea Tar Pits, zona a 10 kilómetros del centro de la ciudad, contenga los depósitos más ricos de la era del hielo en todo el mundo, muchos fósiles retirados de la brea (especie de barro asfáltico) vienen mezclados con otros huesos y no forman esqueletos completos.

Los mamuts son un descubrimiento raro.
En este caso, se calcula que el esqueleto esté completo en un 80%, faltando apenas una pierna trasera y una vértebra. Los colmillos están enteros y tienen 3 metros de longitud.

Como todos los animales descubiertos en la zona, Zed quedó apresado en un pozo de barro junto al lecho del río, y acabó por morir de hambre y cansancio.

Los investigadores creen que este esqueleto ha quedado más entero porque, justo después de su muerte, fue arrastrado por una inundación y después cubierto por sedimentos suficientes como para mantener a los depredadores alejados de su carcasa.

Este descubrimiento es sólo una parte de toda una zona repleta de fósiles, descubierta por trabajadores que excavaban el terreno para construir un aparcamiento subterráneo.

Lo que lo hace tan especial y excitante para nosotros es que Zed es un
espécimen casi completo, dijo la supervisora de laboratorio Sheley Cox, mostrando a los periodistas un hueso pélvico con el tamaño de una boa mesa (ver foto). Y él es realmente grande en comparación con los mamuts que recuperamos en La Brea antes, dijo Cox. Los colmillos son considerablemente mayores que cualquier cosa que hubiéramos esperado.

En ese mismo yacimiento de fósiles había cerca de 700 especimenes, incluyendo un gran cráneo de león americano, huesos de leones, lobos, dientes de sable y otros.


Este descubrimiento puede llegar a duplicar el tamaño de la colección del museo.


Ver más en Los Angeles Times

Vídeo: 600 millones de años en 5 minutos



Evolución de las especies. Es un tema que nos puede parecer interesante, hablamos de él, y aún más ahora con las celebraciones de los 200 años de Darwin.

Pero en realidad, tanto podemos estar hablando de dinosaurios como de mamuts o neandertales, nos da lo mismo.

Pero los tiempos cronológicos no son los mismos, aunque no lo solamos tener en cuenta.
Nosotros, incluyendo los neandertales y todos nuestros antecesores próximos, somos unos recién llegados, y casi ni contamos en la evolución. ¿Queréis verificarlo?

En el vídeo abajo se muestran, de manera bastante didáctica y entretenida, 600 millones de años de evolución (desde que hay animales pluricelulares) en 5 minutos (con las debidas licencias cinematográficas, evidentemente).

Hasta hace 350 millones de años (Devónico), ni siquiera había animales en tierra, sólo en el mar. En esta época surgieron los primeros anfibios.

Pasaron 50 millones de años más hasta que aparecieron los primeros reptiles, y aún tardaron otros 50 millones de años hasta que sus principales figuras, los dinosaurios, dominaron el mundo. Y lo hicieron durante la friolera de 150 millones de años, aproximadamente, hasta desaparecer hace 65 millones de años.

Comparad estos números con lo siguientes: Los primeros homínidos surgieron hace 2,5 millones de años, aproximadamente. y el Homo sapiens, debe tener 200.000 años según la mejor hipótesis. Ved el vídeo, vale la pena.


Origen:
Publico.es

Moscas que duplican su (tu) vida


Drosophila melanogaster, o mosca de la fruta

El ser humano puede pasar a deber parte de su edad a la mosca de la fruta. La ocurrencia hasta hace poco parecería ridícula. Pero ya no.

Un equipo de investigadores de la
Universidad Brown de California del Sur han identificado en la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) un proceso metabólico celular que podría atrasar el envejecimiento.

Stephen Helfand , uno de los investigadores de este estudio, y profesor de biología molecular, biología celular y bioquímica, ya había descobierto en el año 2000 una mutación de un gen, que denominó Indy (I’m Not dead Yet), que podría duplicar el tiempo de vida de la mosca de la fruta.

Estudios realizados con moscas
Indy (que portaban por tanto esta mutación) condujeron al descubrimiento de que existe un proceso metabólico en ellas que aparentemente reduce significativamente la producción de radicales libres.

Hay que tener en cuenta que la acumulación celular de estos radicales se considera uno de los factores determinantes en el proceso de envejecimiento. Y las moscas no parece que presenten ningún otro tipo de efecto secundario, además del efecto señalado.

Ahora la investigación está en la fase de intentar determinar cómo, exactamente, esta mutación produce esa alteración metabólica (sintetizando o no haciéndolo qué compuestos o proteínas), para poder intentar producir fármacos antienvejecimiento para seres humanos, que produzcan un efecto semejante sin tener que llegar a la manipulación genética en las moscas, siempre más complicada.


Desarrollando estas investigaciones, los científicos han llegado a algunos resultados sorprendentes, como el hecho de que las moscas Indy sintetizaban las proteínas que resultan de la expresión de algunos de los genes encargados de la producción de energía para la célula en menor proporción que las moscas normales, lo que condujo a que hubiera menos radicales libres, pero, sorprendentemente,
no disminuyó la cantidad de energía total en la célula, que debe por lo tanto tener algún otro tipo de mecanismo compensatorio.

Así, se ha demostrado que es posible introducir alteraciones metabólicas que reduzcan los radicales libres, alargando así el período vital, y sin que se produzcan en simultáneo efectos secundarios perjudiciales.


¿Será que aún vamos a deber una parte de nuestra vida a las moscas de la fruta?

Más información en
The Brown Daily Herald

Deriva continental y distribución animal


La Pangea, continente único en el inicio del Mesozoico, hace 200 millones de años, cuando surgieron los dinosaurios, se separó longitudinalmente por la mitad, formando dos supercontinentes, Laurasia, al norte, y Gondwana, al sur, dejando en medio el mar de Thetys (posterior Mediterráneo).

Este movimiento continuó, desagregando estos 2 supercontinentes en fragmentos menores, hasta llegar al actual aspecto de nuestro planeta. Y de hecho continúa, según la tectónica de placas, pero no podemos apreciarlo debido a la lentitud del proceso. Esta teoría indica, según algunos investigadores, que dentro de unos cientos de millones de años la Tierra volverá a tener un sólo continente.

Es interesante apreciar, en ritmo acelerado, estos movimientos continentales, como se puede hacer en esta animación de la teoría de la deriva continental que he encontrado en el Educational Multimedia Visualization Center (EMVC), de la Universidad de Columbia y Santa Bárbara (donde hay también otras interesantes animaciones). Repitiéndola y parando el movimiento (botón derecho del ratón...) pueden verificar con facilidad las distribuciones animales de las que hablo a continuación.

Estos movimientos consiguen explicar fácilmente el hecho de que hubiera (y hay restos fósiles) dinosaurios en la Antártida, por ejemplo, una vez que ésta, en la época en la que los grandes dinosaurios dominaban la Tierra (desde hace 200 hasta hace 60 millones de años, aproximadamente), estaba "pegada" por debajo de lo que vendría a ser el continente africano actual, por encima de Australia, y en una zona tropical del planeta.

Otro hecho del mundo animal, más cercano a nosotros y más curioso, tiene que ver con el aparecimiento y la dispersión de los primeros grupos de mamíferos. Todos habremos pensado en la extraña distribución geográfica de los marsupiales, supongo.

Bien, en el momento en que empezaron a diferenciarse los primeros mamíferos, estos se separaron en dos grandes grupos evolutivos, diferentes, uno en Laurasia, los placentarios, y otro en Gondwana, los marsupiales (estamos dejando de lado un pequeño grupo diferente, pero no tienen gran expresión. Son los monotremas - equidnas e ornitorrincos -).

Los placentarios fueron más fuertes evolutivamente, y cuando se encontraron los dos grupos, la tendencia clara ha sido que los marsupiales se extinguieran. Esto ha sucedido en la India y en África, donde este encuentro se produjo hace mucho más tiempo que en otros puntos (ver la animación).

En América del Sur estuvieron juntos mucho menos tiempo, y la zona de unión (América central) es una franja estrecha que no permite fácilmente las migraciones masivas, por lo que todavía quedan algunos marsupiales (de todos modos, la mayoría de los que hubo, según el registro fósil, también han desaparecido ya).

En la Antártida desaparecieron por el frío y el hielo, al derivar este continente hacia el polo sur.

Y han permanecido hasta nuestros días, en gran número y variedad, en las zonas en las que los marsupiales se encontraban aislados y no tuvieron contacto con placentarios (al menos, en número significativo): Australia y Madagascar.

Titanoboa, una serpiente con más de 13 metros


Reconstrucción de la Titanoboa en su medio original

Comparación: vértebra de una anaconda actual sobre una vértebra de Titanoboa

En una mina de carbón en Cerrejón, un pueblo colombiano, ha sido recientemente descubierto el fósil de la mayor serpiente del mundo, con 13 metros de longitud, y más de una tonelada de peso. Vivió hace 60 millones de años, cuando la zona era una floresta tropical lluviosa.

Carlos Jaramillo, del Smithsonian Tropical Research Institute, y Jonathan Bloch, del Museo de Historia Natural de la Universidad de Florida, organizaron varias excavaciones en Colombia, en las que consiguieron desenterrar los restos fósiles de una nova especie, a la que llamaron "Titanoboa cerrejonensis" (boa gigante de Cerrejón). Durante varios meses, el grupo fue encontrando diferentes tipos de fósiles, hasta llegar a la conclusión de que se trataba de una serpiente.

El descubrimiento de la Titanoboa pone en evidencia y nos obliga a revisar nuestros conocimientos sobre los climas y los ambientes en el pasado, así como las limitaciones biológicas sobre la evolución de las serpientes gigantes, dijo Jason Head, investigador asociado del Museo Nacional de Historia Natural de Estados Unidos, subordinado al Smithsonian, y principal autor del artículo que la revista Nature ha publicado recientemente sobre este descubrimiento.

Esto demuestra toda la información que se puede conseguir sobre la historia de la Tierra, con base en el registro fósil de un reptil, acabó de referir Head.

Para calcular el tamaño y el peso del ofidio, Head y David Polly, profesor asociado de Ciencias Geológicas en la Universidad de Indiana, basaron sus cálculos en el tamaño y forma de las vértebras, en comparación con las serpientes existentes en la actualidad.

Los científicos encontraron también huesos fósiles de cocodrilos y tortugas, que suponen que serían las presas habituales de este tipo de serpiente en aquella época.

Hasta este momento, la mayor serpiente que se conocía, también fósil, tenía cerca de 10 metros, y la más pesada unos 183 kilos, según el Instituto Smithsonian.

Clonación de un animal extinguido



Bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica), extinguido desde el año 2000, ahora clonado

Hace unos meses, se consiguió por fin, pura ciencia ficción (¿quién no ha visto o leído Jurassic Park o Parque Jurásico?), descodificar los genes de un animal extinguido, del mamut.

Consiguieron alcanzar, con mucho esfuerzo científico y nuevas técnicas de descodificación, hasta el 80% del genoma, lo que proporcionó datos inesperados sobre la vida y comportamientos de los matutes. Esto fue en noviembre del 2008.

Pero la ciencia no para, y cada vez va más deprisa. Ahora, ha sido clonado un animal extinguido, por primera vez en la historia de la humanidad.

El animal es el bucardo, en peligro de extinción desde 1973, y declarado extinguido desde el año 2000, cuando se encontró el último ejemplar muerto en la orilla de un río.

Los científicos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) extrajeron el ADN de la piel del animal, lo conservaron en nitrógeno líquido, y, después de varios intentos, por fin lo consiguieron: inyectando este ADN en óvulos de cabra, después de haber eliminado el material genético de los mismos, consiguieron efectuar la clonación del animal, que nació vivo.

Sin embargo, como tantas veces ha sucedido con la clonación de ovejas, el animal clonado murió al poco de nacer, por problemas pulmonares.

No es, desde luego, algo que no se pueda solucionar en posteriores intentos, como ya sabemos por las ovejas, y no deja de ser la primera clonación de un animal extinguido.

Ahora, debe aparecer (y ya ha empezado) la segunda parte de este tipo de investigación: ¿Podemos jugar a ser Dios? ¿Hasta dónde nos llevará ésto? Pero, también, ¿podemos recuperar especies que ya se extinguieron? ¿Podemos evitar que las que están en peligro de extinción ahora (y cada vez son más) se extingan, guardando su ADN para clonarlas si hiciera falta?

La ciencia ya lo permite. Vamos a ver ahora lo demás.

Mimetismo (II): Tipos y ejemplos



























Mimetismo, que he utilizado como palabra genérica, en realidad corresponde a los animales que intentan parecerse a otros animales, ya sea como defensa o para poder atacar más fácilmente a su presa, o incluso con fines reproductores.

Los mimetismos defensivos son aquellos en los que los animales intentan parecerse a otros de mal sabor, peligrosos, venenosos o agresivos, para no ser atacados, como la mariposa que intenta parecerse a un búho o la serpiente de la leche, que se asemeja mucho a la serpiente coral (terriblemente venenosa), siendo ella absolutamente inofensiva (de hecho, como su nombre indica, se alimenta fundamentalmente de leche, sin perjudicar mayormente a su víctima).

Los mimetismos de ataque corresponden a animales predadores que adoptan un aspecto parecido al de la presa para poderse aproximar sin que sean descubiertos, como la araña que se parece a una de las hormigas que componen su alimentación habitual (contad las patas de la hormiga de la foto de al lado).

Los mimetismos reproductores aparecen más habitualmente en plantas, con flores o partes de ellas semejantes a la hembra un insecto, con la intención de que el macho se pose y después acabe por fertilizar la planta.

Además, existe el camuflaje, que se trata de que los animales intenten no diferenciarse del medio en el que viven, confundirse con él, siendo que también este comportamiento es válido tanto para defensa como para ataque.

Se divide también el camuflaje en 2 tipos diferentes: homocromia (semejanza con el medio por el color, típicamente el camaleón) y
homotipia (semejanza con el medio por el aspecto, como el insecto palo o el insecto hoja).

Intente diferenciar, en las imágenes que le mostramos, cuales corresponden al mimetismo, cuales al camuflaje, y cuales son de defensa o de ataque. Es un buen ejercicio.